viernes, 12 de febrero de 2016

ARQUITECTURA MODERNA Y CONTEMPORÁNEA EN VENEZUELA

ARQUITECTURA MODERNA Y CONTEMPORÁNEA EN VENEZUELA

Ya estaba logrado alrededor de 1914, gracias al aporte de Willian Morris y Walter Gropuis. Así el estilo moderno surge de tres fuentes esenciales, Willian Morris, las artes y los oficios, el Arte Nouveau, y  la ingeniería y la arquitectura del siglo XX. Esta arquitectura se caracteriza por depender casi exclusivamente del genio creador del arquitecto profesional del siglo XX.
En Venezuela surge durante la década del 30 y se refiere a la aplicación de unos métodos de producción con desarrollada tecnología, a los cambios en el modo de producción, tanto en la etapa de proyecto como en la de construcción, y a los rasgos estilísticos o compositivos tomados del moderno europeo y adaptadas a las características nacionales.

PRINCIPALES OBRAS MODERNAS EN VENEZUELA

Complejo Parque Central.
En 1983 se culina en su totalidad el complejo de Parque Central en Caracas, obteniendo así la capital venezolana el título de poseer los edificios más altos de Latinoamérica, título que mantuvo por más de 23 años, desde 1979 cuando se culminó la Torre Oeste hasta 2003 cuando finalizó la construcción en La Torre Mayor en México.
Las enormes torres gemelas construidas en concreto armado y diseñadas por la firma Siso Shaw y Asociados se convirtieron en los edificios más altos del país con 59 pisos y 225m te altura cada una.
Los ingenieros responsables fueron Mario Paparoni y Serhiy Holoma mientras que la constructora encargada de levantar el complejo fue Dulpre C.A.
El paisajismo es obra del brasileño Roberto Burle M.
Durante los años este desarrollo fue ejemplo de la tecnología y el crecimiento económico que poseía el país.

Hoy en día hace falta generación comprometida, con valores y con visión quemle devuelva a este hito de la arquitectura del esplendor de décadas pasadas.


El Helicoide

De la arquitectura moderna de Venezuela destaca el Helicoide, edificio singular de la ciudad de Caracas, de forma geométrica triangular, construido sobre una colina de la que adopta su forma piramidal. El lenguaje arquitectónico sostiene una perfecta simbiosis con la topografía del terreno, puesto que todo se adapta a ella y nada se impone y representa un llamativo experimento de la modernidad.
Se trata de un proyecto en el que participaron tres jóvenes arquitectos, Jorge Romero Gutiérrez, Pedro Neuberger y Dirk Bornhorst, pioneros de la herencia de Le Corbusier en Venezuela. El singular edificio está ubicado sobre la Roca Tarpeya, en la prolongación de las avenidas Fuerzas Armadas, Presidente Medina Angarita (Victoria) y Nueva Granada.
Sería el primero de los arquitectos citados el protagonista inicial de este episodio innovador, pues en 1955 lo escogió como el espacio adecuado para edificar un impotente centro comercial, flanqueado por una vía rápida, siguiendo la tendencia urbanística de la época, que consistía en agrupar las diferentes actividades de una ciudad moderna en un conjunto arquitectónico.
La localización de El Helicoide es la mejor posible por el sistema de vialidad del área  metropolitana de Caracas, pues se comunica con la urbanización Las Acacias, El Cementerio y Los Rosales por la avenida Guzmán Blanco; desde el interior del país se  puede llegar por la autopista de El Valle, convirtiéndose de ese modo en uno de los puntos más estratégicos de la ciudad, pues se sitúa en la frontera del centro y el sur de la capital.
El Helicoide es una construcción geométrica triangular resultado de la forma piramidal de la colina que constituye su base. La edificación consiste en un manto helicoidal de doble espiral, cuyas rampas entrelazadas la envuelven a modo de aceras aéreas en una pendiente muy suave a lo largo de las cuales se localizan diversos espacios, cuyos módulos permiten la integración horizontal y vertical. La altura de las áreas es ajustada a medida que se asciende y conserva una pendiente uniforme, de 2,5 % de promedio.

El Helicoide ocupa una superficie total de 101.940 metros cuadrados. En el proyecto, el área construida es de 77.748 metros cuadrados, consta de 360 locales comerciales que ocupan una superficie de 46.715 metros cuadrados, otros 29.192 metros cuadrados  corresponden a vías y áreas verdes y 8.845 metros cuadrados serían destinados al área de exposición e industria nacional.
Las láminas que la cubren habían sido diseñadas y cortadas por la empresa Kaier Aluminiun en agosto de 1958 y tuvieron un coste de 69.591 dólares de entonces, señala el arquitecto Raúl García. Por espacio de casi 25 años permanecieron guardadas en los locales de Almacenadora Caracas debido a la quiebra de la empresa constructora. En 1982, cuando concluyó el proceso de doblado, anodizado e instalación, la Gobernación de Caracas emprendió su rescate eliminando los ranchos y otras invasiones del singular edificio.

En septiembre de 1986, el Helicoide fue asignado a la Dirección de los Servicios de Inteligencia y Prevención (DISIP). Desde 2006 una parte del edificio está ocupada por la Universidad Nacional Experimental Politécnica de las Fuerzas Armadas (UNEFA) y en la actualidad tiene allí su sede el Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (SEBIN).

Una de las últimas ideas consiste en darle un uso comunal, una especie de complejo cultural, deportivo, educativo y de salud destinado a las zonas populares que se encuentran alrededor. No parece viable otro uso, considerando las particularidades del entorno que lo rodea.

Las Torres del Silencio

Durante muchos años las torres de El Silencio fueron el icono más representativo de la modernidad en la que vivía Venezuela desde mediados de la década de los cincuenta, en pleno auge de la dictadura de Marcos Pérez Jiménez.  Y lo fueron bastante tiempo, en el que ostentaron el honroso título de los edificios más altos de Venezuela, hasta la construcción de las torres del Parque Central.
Su emplazamiento y su arquitectura destaca en el paisaje urbano de la vieja Caracas y sus destacadas figuras emergen entre la antigua ciudad de los techos rojos, como la llamó en su día el cronista oficial de la capital venezolana, Guillermo José Schael.
En realidad, el conjunto residencial de El Silencio (1942-1945) tiene su arranque en el proyecto urbanístico de Carlos Raúl Villlanueva, considerado el primer gran arquitecto de la Venezuela moderna y es un notable ejemplo de un país pujante, que recibía emigrantes europeos a raudales y en el que su poderoso gobernante convertido en dictador aplicó mano dura y antepuso la eficacia en la construcción de obras públicas fastuosas.
Las torres de El Silencio representan la estructura irrepetible de Caracas como emblema de la ciudad moderna. Se pone de manifiesto “el collage perfecto de dos perspectivas urbanas; la abierta, presidida por las Torres hacia el espacio infinito que enmarca Los Caobos (y el cañón del valle al fondo) y la perspectiva cerrada, enclaustrada hacia los bloques blancos y horizontales de El Silencio; la síntesis de un heroico esquema académico que a partir de la simetría orientaba el crecimiento de la ciudad hacia el este; el encuentro de las tres principales avenidas de la ciudad (Sucre, San Martín y Bolívar) y finalmente, el descomunal impacto del primer edificio corporativo de los tiempos modernos, dimensional la fuerza de un fragmento arquitectónico perfectamente acabado como ningún otro en su objetivo de hacer de la ciudad una utopía construida”
El proyecto tiene una rotunda claridad simbólica y estética en su planteamiento. Aparecen en el mismo centro de la ciudad, impuestas, no se mezclan con el ambiente urbano que le circunda y proponen un nuevo paisaje axial con todas sus formas simétricas, que oriental y definen las directrices del crecimiento de la ciudad nueva.
Ejemplo de arquitectura urbana, funcionalista y monumental, su desarrollo siguió los “cinco puntos” de Le Corbusier: la planta libre, los pilotes, los corredores profundos y verticales, los estacionamientos y las amplias escalinatas, los detalles en bronce, las rampas, los “brise-soleil”, las terrazas-jardín, el desplazamiento vertical, la plaza aérea, la espléndida terraza pública, el sentido albertiano de la arquitectura, la evocación cubista, las calles memorables, las secuencias de puntos estabilizadores… En el nivel avenida se habilitaron 100 locales comerciales y otros 200 en el nivel sótano 1, que fueron todo un referente en su época.
Actualmente,  las emblemáticas torres de El Silencio en otro tiempo, ahora son edificaciones en las que los techos están cediendo; las escaleras ya no tienen las barandas de bronce; y las piezas de granito que cubrían los pilotes han ido desapareciendo. Ojalá en un futuro no muy lejano recuperen el significado y el esplendor perdido.


Hotel Intercontinental Tamanaco

En el año 1953 abrió sus puertas el lujoso Intercontinental Tamanaco siendo diseñado por la firma norteamericana Hollabird & Root & Burgee, junto al arquitecto Gustavo Guinand V. el cálculo estructural es obra del Ing. José Sanabria Arcia.
El tamanaco fue el primer hotel de Caracas en ser operado por una cadena hotelera internacional contando un éxito rotundo desde sus inicios.

Sus jardines y piscina, nada convencional para entonces , ofrecían una vista de ciudad de montaña, de esta manera promovía el aire libre y el clima de Caracas. La fecha de apertura se hizo coincidir con otras inauguraciones de obras importantes presididas todas por Marcos Pérez Jiménez.



La Torre Británica

Ubicada en una parcela de 3.942.50m2 la urbanización Altamira Sur de Caracas, la Torre Británica fue diseñada por la firma de los arquitectos Borges, Pimentel y Koifman Latorre, su ingeniero estructural fue Agustin Mazzeo y la construcción fue llevada a cabo por la empresa INCIMARNA C.A.
La estructura es básicamente la de una mesa. Cuatro Columnas gigantescas de concreto que coronan en una platabanda igualmente de concreto con los pisos en forma de "X" con vidrios de cristales negros que dan hacia las cuatro fachadas del edificio.
La torre cuenta con 5 sótanos con capacidad para 450 vehículos, un semi sótano para acceso peatonal y vehicular, la planta baja constituye un espacio peatonal y de acceso principal al edificio, además de contar con una galería de arte. En la primera mezzanina se encuentran locales comerciales mientras que en la mezzanina piso 2 y 1 hay oficinas.
Del piso 2 al 11 es una planta tipo destinada a oficinas, del piso 12 al 16 es otro formato de planta House con terrazas incluidas y los pisos 18 y 19 son salas de máquinas.
La torre cuenta con 6 ascensores en los cuales poseen una velocidad de 4m/seg. Y cuentan con una capacidad de 26 personas cada uno. El edificio también cuenta con dos escaleras de emergencia. 



CIPRIANO DOMINGUEZ

Ingeniero, doctor en ciencias físicas y matemáticas y profesor universitario, Premio Nacional de Arquitectura en 1990, y una de las voces fundamentales de la Primera Arquitectura Moderna en Venezuela. Cipriano Domínguez fue autor de destacados proyectos entre los que se encuentran las torres de El Silencio, el edificio símbolo de la ciudad de Caracas, habiendo formado parte importantísima de la generación de ingenieros/arquitectos que introdujo el Movimiento Moderno en Venezuela.
Este ingeniero/arquitecto fundó la Escuela de Arquitectura de la Universidad Central de Venezuela (1945), luego de haber estudiado ingeniería civil en la misma universidad el año 1928.

 Luego, en el año 1931 se trasladó a París, donde realizó cursos de arquitectura, aprendiendo sin embargo mucho más de la ciudad, de su arte y su arquitectura.
Autor de muchos edificios públicos, donde participó desde el diseño hasta su construcción, tales como los liceos Fermín Toro (Caracas), Barquisimeto, Libertador (Mérida), Cumaná y el Pedagógico de Caracas, también fue colaborador en la Revista del Colegio de Ingenieros de Venezuela y fundador de la Sociedad Venezolana de Arquitectos, entre muchas otros cargos importantes de Caracas.

Cipriano Domínguez, quien fue además Presidente del Centro Simón Bolívar (1954-1957), fue el encargado de diseñar una obra que fuese símbolo de la ciudad, logrando su objetivo a través de las ya mencionadas Torres del Silencio o Torres del Centro Simón Bolivar, que fueron inauguradas el año 1957.
El año 1995 toda latino-américa lamentó el fallecimiento de quien a los noventa y un años culminaba una larga vida de amor por la arquitectura y la ciudad. Ya han pasado más de 14 años desde que su gran obra fue reconocida al haber sido galardonado con el Premio Nacional de Arquitectura de Venezuela.



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